La Lavacara.

La lavacara es el nombre que le he puesto a mi bucket list.
Es una lista ridícula pero ya pues. 

1. Pintar con el Paint Zoom

2. Dar comunicación 1 en la UCG y todo lo que eso conlleva (sacar mi maestría y pintarme el pelo)

3. Ver la aurora boreal.

3. Ir al Mont St. Michel u alguna otra isla mareal que no haya sido ARRUINADA POR EL HOMBRE.

4. Ver un fiordo.

5. Ir a todas las nuevas maravillas del mundo. 

  •  Machu Picchu
  • El Coliseo Romano
  • El Cristo Redentor
  • Chichén Itzá en México
  • El Taj Mahal
  • Petra
  • La Gran Muralla China

6. Mi casa en la campiña

7. Aprender francés a la perfección

8. Tener uno de esos bastones que son espada.

9. Conocer a Nicole Kidman.

10. Hacer un musical.

11. Hacer un roadtrip bien cliché por Estados Unidos

12. Escribir algo que no sean tuits ni posts en este tumblr.

13. Estar en paz.

Mi papá Joseph Stalin.

Esta mañana me levanté algo asustada por un sueño que tuve, yo era rusa y mi papá era Joseph Stalin. 

¿¡Quién sueña que su padre es Joseph Stalin!?

Ya no me acuerdo muy bien del sueño, pero tengo pedazos aún en mi mente. Estábamos en una casa pequeña, de un solo piso y una sola habitación (como la casa de Melanie Durant en Inglorious Basterds), la casa estaba rodeada de árboles y era un día claro.
Éramos mi papá Joseph Stalin, yo y algunos desconocidos, todos vestidos como rusos, o como creo que se vestían los rusos en esa época (ah sí, fue un period dream con trajes y todo).

Creo que estábamos celebrando algo porque teníamos copas de champán y estábamos medianamente alegres, de repente entraron unos militares en casacas rojas y sombreros negros. De aqui mi mente está en blanco, la “escena” corta a mi papá Joseph en el piso, le dispararon como a un Romanov mas, yo lloro y grito “Papáaaaa! Papáaaaa!” y el muere ahí en el piso mientras los militares nos ven.

No entiendo por qué soñaría algo así, tengo un miedo paralizador a la muerte de mi familia y me da miedo soñar con muertes y cosas pero no sé exactamente qué siento con éste sueño, por el momento me da: 80% risa, 20% cosita

Lo que si es que hasta los militares estaban muy bien puestos, si fuera una película costaría mucho mandar a hacer el vestuario, todos estábamos impecables.

Vendí alma y no sé qué gané.

Qué terrible es empezar un blog haciendo referencia a los Simpsons. Quizá no es tan terrible, esos manes son importantes culturalmente, marcan una época. Wow, creo que sí es terrible. No importa, nada de esto.

Lo que quería decir es, ese capítulo en que Bart le vende su alma a Millhouse me está recordando bastante a mi propia vida. No siento nada así como Bart cuando le vende su alma. Nada le da risa, nada lo pone mal y se choca contra las puertas automáticas porque no se abren ante su presencia.

Ayer estuve en un centro comercial así que sé que las puertas si se abren ante mi pero… Si, no siento nada.

Estuve de viaje y no extrañé a mis amigos, mi casa ni nada. Extrañé a mi perra, si me la mandaban a donde yo estaba no hubiera tenido que regresar.

Unos dias atrás hice algo terrible, googleé “How to know if you’re depressed”. Urgh, me odio a mi misma por eso pero lo bueno es que según el test que hice no estoy deprimida. YAY!

Hace unos meses de gradué de la universidad y cuando los adultos me preguntan que qué estoy haciendo digo que nada. Que estoy en un estado de crisis post-grad. Mi tiempo lo gasto pensando en lo siguiente:

1. me equivoqué de carrera y desperdicié 5 años de mi vida en perseguir un sueño que nunca tuve claro para empezar.

2. quiero hacer todo.

3. no quiero hacer nada.

4. ¿de dónde viene esta presión?

5. ¿de qué presión hablo?

6. me muero de hambre.

7. necesito salir de la ciudad y run away from the pain como dice Aerosmith.

8. …What pain?

Como decía, creo que en algún momento vendí mi alma pero no gané nada en esa transacción. Tal vez fue en uno de esos exabrutos que tengo en que grito “te vendo mi alma si tal cosa”. Quizás fue el viaje lo que saqué de dicha venta o el forro nuevo de mi iPhone. No sé pero por lo menos terminé el primer post de este blog.

Mi alma con tal de que que me conozca lo encuentre.